¿Con qué agua se hace el hielo? La importancia del agua que no vemos

Pides un refresco y lleva hielo.
Un cóctel, también.
Una granizada está compuesta en gran parte por agua.

Sin embargo, cuando consumimos cualquiera de estos productos solemos fijarnos en sus ingredientes, su sabor o su presentación y pocas veces nos hacemos una pregunta muy sencilla:

¿Con qué agua está hecho ese hielo?

El agua es uno de esos ingredientes que puede pasar completamente desapercibido, pero que está presente en multitud de productos que consumimos a diario. Y en hostelería, su tratamiento cobra todavía más importancia.

El hielo también es agua

Parece evidente, pero muchas veces olvidamos esta relación. Un cubito no deja de ser agua congelada. Por tanto, las características del agua utilizada para producirlo importan.

Lo mismo ocurre con los granizados y con otras bebidas o elaboraciones en las que el agua constituye una parte importante del producto final. Por eso, cuando hablamos de ofrecer un producto de calidad, el tratamiento del agua utilizada durante su elaboración también debe formar parte del proceso.

¿Por qué tratar el agua de una máquina de hielo?

El tratamiento del agua no tiene únicamente como objetivo mejorar el agua que posteriormente consumirá una persona.

En determinados negocios, también puede ayudar a proteger las instalaciones y los equipos que trabajan constantemente con ella.

Las características del agua pueden favorecer la aparición de depósitos minerales e incrustaciones en determinados componentes de la maquinaria. Con el tiempo, esto puede afectar a su funcionamiento y aumentar las necesidades de limpieza y mantenimiento.

Por eso, instalar un sistema de tratamiento de agua adecuado para una máquina de hielo puede cumplir una doble función: cuidar el agua utilizada para elaborar el producto y contribuir al buen funcionamiento de los equipos.

El agua como parte del producto final

Pensemos en algo tan habitual como un refresco. La bebida puede tener unas características determinadas, pero durante su servicio añadimos varios cubitos de hielo. Conforme estos se derriten, esa agua pasa a formar parte de la bebida.

Lo mismo sucede en un cóctel. Y todavía resulta más evidente en una granizada, donde el agua tiene un peso fundamental en la elaboración.

Por tanto, controlar la calidad del agua no debería terminar en el grifo. Para determinados negocios de hostelería y alimentación, es necesario analizar todos los puntos en los que el agua interviene en el producto que finalmente recibe el consumidor.

Hielos Atogo y Turby: cuando cuidar el producto empieza por cuidar el agua

En Aguamac trabajamos con empresas canarias para las que el agua constituye una parte fundamental de su actividad. Es el caso de Hielos Atogo o SABOCAN, fabricante de las granizadas Turby, que confían en Aguamac para el tratamiento del agua utilizada dentro de sus procesos.

Son dos ejemplos muy claros de algo que desde fuera puede pasar inadvertido. Cuando vemos un cubito de hielo o disfrutamos de una granizada, vemos el resultado final. Detrás existe todo un proceso en el que el agua es una materia prima esencial.

¿Qué tratamiento necesita una máquina de hielo?

Aquí tampoco existe una respuesta universal. La solución adecuada dependerá de las características del agua, del volumen de producción, del tipo de maquinaria, de la instalación y de las necesidades específicas del negocio.

En algunos casos será necesario trabajar sobre determinados minerales presentes en el agua; en otros, será recomendable incorporar sistemas específicos de filtración o combinar diferentes tecnologías. Por eso, antes de instalar un sistema, resulta fundamental analizar las necesidades reales de cada negocio.

En Aguamac estudiamos cada instalación para determinar qué solución de tratamiento de agua resulta más adecuada, tanto para la maquinaria como para el uso que posteriormente se hará de esa agua.

Una parte invisible de la calidad

Hay muchos elementos que un cliente nunca verá cuando entra en un restaurante, pide un cóctel o compra una granizada. El tratamiento del agua probablemente sea uno de ellos. Pero que no se vea no significa que no importe.

Desde el funcionamiento de una máquina hasta el agua que termina formando parte de una bebida, cuidar este elemento puede contribuir a mejorar todo lo que viene después. Porque cuando hablamos de calidad, muchas veces todo empieza por el agua.

¿Utilizas máquinas de hielo o equipos que trabajan con agua en tu negocio?

En Aguamac estudiamos las necesidades de cada instalación y diseñamos soluciones de tratamiento de agua para hostelería, restauración y empresas alimentarias en Canarias.

El objetivo: tratar el agua desde el origen para cuidar tanto el producto final como los equipos que hacen posible producirlo.

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